DÍA DE LA BOYACENSIDAD
En el marco de la conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el 10 de septiembre, desde el servicio de Orientación Escolar de la Institución Educativa Santo Domingo Savio Gaiato se desarrolló la actividad “Sembramos Vida: mi vida tiene valor y merece ser cuidada”, dirigida a los estudiantes de los grados sexto a noveno.
La jornada tuvo como propósito generar un espacio de reflexión en torno al valor y cuidado de la vida, resaltando la importancia de reconocer aquello que nos motiva, fortalecer nuestras redes de apoyo y comprender que buscar ayuda cuando atravesamos situaciones difíciles también constituye una forma de cuidarnos.
Como símbolo central de la actividad se eligió el girasol, como representación del crecimiento, el cuidado y la búsqueda constante de la luz. A partir de este símbolo, cada estudiante realizó la siembra individual de semillas de girasol y reflexionó en torno a la pregunta “¿Por qué mi vida tiene valor?”, plasmando su respuesta en una pequeña tarjeta que posteriormente ubicó junto a sus semillas. De esta manera, se estableció una relación simbólica entre el cuidado de la planta y el cuidado de la propia vida.
Para el desarrollo de esta actividad se contó con la participación activa de algunos estudiantes de grado noveno, quienes apoyaron los momentos de reflexión y la siembra, convirtiéndose en multiplicadores de los aprendizajes adquiridos durante los talleres de la estrategia “Vida con Sentido”, orientada por el Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) del municipio de Siachoque.
Como cierre de la actividad, se hizo entrega de un girasol elaborado y decorado previamente por algunos estudiantes de los grados sexto y séptimo, acompañado de un dulce y de mensajes positivos, como recordatorio de que cada vida es valiosa y de que pedir ayuda también es un acto de valentía y cuidado.
La jornada también permitió vincular a los estudiantes de primaria, quienes recibieron un girasol acompañado de un dulce y de mensajes positivos orientados a recordarles lo importantes y valiosos que son, así como las capacidades y cualidades que cada uno posee.
Finalmente, la actividad dejó un compromiso que continúa más allá de la jornada: cuidar las semillas sembradas y acompañar su proceso de crecimiento, recordando que aquello que queremos ver florecer necesita tiempo, constancia y cuidado.
