Por un lado, con los estudiantes se llevaron a cabo acciones enfocadas en el autocuidado, promoviendo la importancia de adoptar hábitos saludables en la vida cotidiana. A través de charlas, dinámicas pedagógicas y actividades reflexivas, los estudiantes reconocieron la relevancia del cuidado personal, la higiene, la alimentación adecuada y el bienestar emocional como pilares fundamentales para su desarrollo.
Por otro lado, el componente de actividad física estuvo dirigido a los docentes, quienes participaron en jornadas de pausas activas, ejercicios guiados y espacios de integración orientados a reducir el estrés y fomentar estilos de vida más saludables. Estas actividades permitieron fortalecer el bienestar físico y emocional del cuerpo docente, favoreciendo un ambiente laboral más dinámico y positivo.
La implementación de este proyecto evidenció una participación activa tanto de estudiantes como de docentes, consolidando espacios que promueven la salud, la prevención y el mejoramiento de la calidad de vida.
De esta manera, la institución reafirma su compromiso con la formación integral, impulsando hábitos de vida saludable que benefician a toda la comunidad educativa.

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